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Coihueco Indigena (Vol..7)
   

2. LA CIVILIZACIÓN PEWENCHE DE LA MONTAÑA DE COIHUECO:

II. ALGUNAS ETAPAS Y ACTUACIONES HISTÓRICAS DE LOS PEWENCHES COIHUECANOS

 

Año 1700.El 23 de septiembre de 1700 se iniciaron las clases docentes del "Colegio o Real Seminario para Nobles Araucanos de Chillan. Comenzó con el simbólico número de doce alumnos mapuches y pewenches.

Año 1723. Nueva sublevación indígena debiendo ser cerrado temporalmente el Real Seminario, aunque se mantuvieron las clases sistemáticas para los niños criollos chillanejos.

Año 1712. "En tiempos de don Andrés de Ustariz, los Pehuenches se aliaron con los Huilliches (mapuches de la Araucanfa) y atacaron y saquearon la ciudad de San Luis de Loyola, en la antigua provincia de Conlara (la actual provincia de San Luis). Elgobernador mandó una expedición a través de la cordillera y los pampas del sur, en auxilio de la población asolada, para castigar a los indios alzados".

Año 1729. "El gobernador de Chile, Cano de Aponte, encomendó al Maestre de campo don Jerónimo Pietas, la redacción de un informe detallado respecto de los indios que había en la jurisdicción de Chile. Pietas presentó su informe fechado en Concepción el 19 de Diciembre de 1729. Los indios que menciona son los Araucanos, Puelches, Poyas, Güilipoyas, Chonos y Cancahues. A los pehuenches los coloca entre las cordilleras y al Oriente de ellas, hasta el lago Nahuelhuafi".  Pietas confirma así la ubicación serrana de los pewenches poblando el curso superior de los ríos, lagunas y lagos andinos. (Ya lo había hecho el P. Rosales en el 1653). Agrega el interesante cómputo de 19 reducciones con 2.780 indios.  Informa que "están entre las dos cordilleras, hablan la misma lengua que estos fronterizos (los mapuches subandinos), siguen los mismos ritos y costumbres. Sus armas son flechas y laques: el laque se compone de dos bolas de piedra, presa cada una en una punta de un cordel de cuero de vaca, que tiene de largo tres varas: el modo de manejarlo es coger una bola en la mano y borneando la otra como si fuera una onda, los despiden con tanto acierto que no yerran tiro, y fuera del golpe que da la una, la otra da vueltas , y si es hombre le enreda los brazos y lo deja imposibilitado, y si la tira al caballo, le enreda los pies y lo deja inmóvil".

Año 1761. El infatigable misionero jesuíta Miguel de Olivares y Goicoechea, estando en Chillan en este año, escribe: "Chillan no tiene el goce de las hermosas tierras de su cordillera sin el gravísimo azar de los robos de los indios pehuenches. Estos andan vagantes frente al territorio de la ciudad de Chillan, cordillera de por medio; pero esta cordillera por aquí, como se divide en tantas ramas es menos elevada y más tratable y los potreros, que están en medio de ello, son de dudosa pertenencia por ser de fácil comunicación de una y otra banda. Los vecinos de Chillan usaban de varios de ellos"
Resulta evidente que alude a la amplia zona coihuecana.

 Año 1768. Las famosas minas o lavaderos de oro ubicados en el lugar denominado "MINAS DEL PRADO" son definitivamente enajenadas y cedidas por el cacique pewenche ANCAN. Como tal riqueza aurífera estaba en sus dominios. Ancan se la había regalado a Juan Godoy. "Muerto este, el mismo Anean ofreció los yacimientos, que eran de oro, a don Justo Miguel de Heredia y a su hermano don Pedro, el año 1768".

Minas del Prado se ubicaba, al igual que en nuestros días, al noreste del pueblo de Coihueco y en la parte norte de la ribera del Niblinto. De su pasado pewenche conserva el rali, plato minero de madera, utensilio para lavar el residuo aurífero. Y una importante tradición textil. Todavía se emplean en los te lares .("witral") los mismos motivus o "labores" de las viejas mantas y lanas pehuenches.

Años 1769 - 1779. Según María Vicuña, la resistencia pewenche no había cedido un ápice en la lucha libertaria de esos territorios. A esa altura ya se empleaba verdaderos ejércitos para empujarlos y exterminarlos en los contrafuertes coihuecanos: "Desde el gobierno de AMAT y JUNIET hasta el de don AMBROSIO 0'HIGGINS, siendo sucesivamente Maestre de campo don Salvador Cabrito y el mismo don Ambrosio,pasaron en diversas ocasiones los ejércitos de Chile en dirección a las Pampas orientales, por los boquetes de Alico, Longaví, Villucura, etc. en persecución de los pehuenches y aucaes, que tan pronto se aliaban a los españoles, como se unían contra elloscon los huilliches y demás araucanos".

En una relación de servicios de don AMBROSIO 0'HIGGINS (junio de 1791) se recuerdan los siguientes hechos:

"De diciembre de 1769 a noviembre de 1779, mandando una columna volante de 500 hombres, internó sobre los pehuenches a las cordilleras de Antuco y los batió, hizo por Villucura otra entrada a los Pinares encima de las cordilleras nevadas de Queuco y escarmentó a los rebeldes ultramontanos, sometiéndolos, y finalmente, por el estado de Oriente interno, adelantando la conquista y derecho de los españoles, por la cordillera de Villucura, costruyendo varios fuertes que sirviesen de freno a los indios ultramontanos huilliches y pehuenches según reza la misma foja de servicios".

Año 1770. En enero del año 1770, según sintetiza Martínez Labatut, llegaron a San Bartolomé de Chillan veinte familias pewenches, al mando del cacique TURECULIPI y a quienes el corregidor José Quevedo concedió tierras en un lugar próximo a la ciudad. Pero, les mantuvo desconfianza y prestando atención a infundados rumores redujo a servidumbres a mujeres y niños y victimó a varones. Los pewenches, al tener noticia de esta masacre, decidieron vengarse y bajaron por San Fabián de Alico, saqueando haciendas y con propósito de atacar a Chillan, bajo el mando del cacique PILMI.
El capitán Gregorio Ulloa salió en defensa de la ciudad. A fines del año, de nuevo la ciudad sufrió la zozobra de temer ataques que no se concretaron en realidad.
 

Año 1784. Presidido por don Ambrosio 0'Higgins, entre el 3 y 7 de enero, se realizó en Lonquilmo, Laja, un Parlamento o Congreso. Allí "Los pehuenches no asisten al congreso en calidad de votantes, sino en clase de convidados, y es el cuarto parlamento en que se apersonan..."

 Años 1795 - 1798. Al sureste del actual Coihueco, en la ribera del Diguillín, se forma un ”pueblo de indios" con 40 familias. En estos años, comienzan a producirse acciones fraticidas interpehuenchanas, diferencias que los llevaron a romper la unidad y comenzaron a apoyar facciones enemigas distintas; realistas y criollos.

 Años 1800 - 1819. Los pewenches, en forma creciente, comienzan a brindar el apoyo gradual a las tropas del Rey en las luchas de la Independencia de Chile. "La Montaña" —el nombre distintivo dado por Vicuña Mackenna al agreste y bello paraje coihuecano— pasaba a ser escenario principal de la llamada "GUERRA A MUERTE", entre españoles realistas y chilenos independentistas. Como los principales caudillos realistas y rebeldes se adentraron en sus profundos valles, pronto quisieron convencer a los pewenches y a sus capitanejos (jefes de guerra) de la legitimidad y bondad de su causa:

"Los hacendados del Perquilauquén, se hacían jefes de partida para defender sus pueblos y sus heredades contra los enjambres de guerrilleros que bajaban al llano por el paso de Alico, desde los valles de los Pehuenches, otros dos hacendados del valle del Diguillín, vecino de Chillan, don Pablo San Martín y don Camilo Lermanda, se internaban en la MONTAÑA para hacer cruda e implacable guerra a las guarniciones de los pueblos y a los capitanejos que éstos enviaban en su persecusión".

Años 1819 - 1832. Son años de las últimas acciones guerreras. Asumen por estrategia global, la causa de los montoneros realistas, derrotados por los criollos en Maipú.
Para los pewenches al oriente de Chillan, San Carlos, Laja y Antuco, la "Guerra a Muerte" significaba la "Guerra del todo o nada": como grupo étnico, jugaba sus últimas y más decisivas cartas. Concedieron pues alianzas con los conocidos líderes realistas, cabecillas de las montoneras y guerrillas subandinas: Bocardo, Los Pincheiras, Benavides, Hermosilla, etc. Esos, sus antiguos enemigos, resultaron ejerciendo un poderoso carisma sobre sus inconmovibles lealtades: Así, por ejemplo. Vicuña Mackenna habló del "irresistible influjo que Bocardo ejercía sobre los Pehuenches...":

"El de los Pincheiras era mucho más limitado y se extendía sólo a ciertas tribus de las montañas de Chillan. Bocardo, al contrario, se había constituido en verdadero toqui cristiano de los pehuenches, como Benavides lo era de los costinos... "

La aparente "incomprensible alianza", se explica por tartarse de dos grupos y bandos derrotados y minoritarios. Los pehuenches, siguiendo a V. Mackenna, fueron grandes protagonistas de esa cruenta campaña, "no sólo porque daban paso por su territorio a las invasiones de los cristianos y de sus propios aliados, sino porque ofrecían siempre asilos casi inexpugnables a las gavillas de salteadores que hacia el norte del río fronterizo, se levantaban en las llanuras para saquear los pueblos indefensos".

Tenemos entonces que, esa traficada y fascinante Montaña de Coihueco, terminó por ser el regazo común que envolvía el espíritu y las últimas energías de dos viejos oponentes. Esa naturaleza madre vio eclipsarse al fin dos sociedades guerreras enemigas, que de cara a la poderosa muerte, comprendieron que más valía emprender el viaje juntos.

 

 

* Recopilación obtenida del libro "COIHUECO DOS RAÍCES DE UNA CULTURA (1552-1996)" Autor el profesor  Ziley Mora Penroz*

   
   
 
   
   
   
   
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